miércoles, 12 de enero de 2011

Vendré a tí por las mañanas


¡Me acercaré por las noches!
¿Cómo olvidar tu mirada sobre mí?
Fui arrollado por tu delicadeza.
Tus besos sustentaron mi ser,
tu aliento impartía vida.

Ohhh, delicada tú, piel de seda.

Tus manos tomaron de mí

cual dueño reclama lo suyo.

Arrancaste mi alma, la hiciste tuya.
Me sujetaste con tu voz.
Tus cabellos enredaron mi corazón.
Entraste con tu amor en mi ser.

Dejas herido mi corazón, mi alma, mi cuerpo;
....al estar lejos de mí.
Por lo tanto, vendré a ti por las mañanas;
me acercaré por las noches,
para que cures las llagas de deseo que provocaste,
y suavices con la dulce savia que emana tu cuerpo,
esta huella imborrable que provocaste en mí.

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